dejando huellas para las siguientes generaciones – 3era Parte

1024 683 Caleb Peña Cruz
  • 0

Siguiendo con esta interesante serie que nos desafía como líderes y mentores a acercar a las nuevas generaciones a una verdadera interacción con la Palabra de Dios, estaremos considerando en esta ocasión algunos aspectos concluyentes muy importantes. Vamos adelante.

Una necesidad existente

Las nuevas generaciones demuestran grandes necesidades espirituales y vacíos que necesitan ser llenados, sin embargo esos vacíos están siendo suplidos por otras “filosofías”, veamos por ejemplo algunas clasificaciones de estas nuevas generaciones:

La generación X: Los nacidos entre los años 65 y el 80. Nacieron con la aparición del teléfono, la televisión y participaron en el desarrollo de las tecnologías digitales. Es también conocida como la generación perdida o generación de la apatía. Esta generación se levantó escuchando malas noticias de los líderes religiosos y su percepción de la Biblia es como la de un libro anticuado e irrelevante.

La generación Y: Fueron los que nacieron entre los 80 y principios del nuevo milenio, por eso les llamamos los “millennials”. A esta generación (Y) les atrae Jesús, pero no quieren saber de las iglesias” ¿Impactante verdad?

En general los estudios realizados dicen que hay 3 razones por lo que la gente no lee la Biblia:

    1. No la entiende.

    2. Es un libro arcaico.

    3. Es irrelevante a su realidad.

Una evidente crisis bíblica

Estudios realizados en los Estados Unidos revelan que en comunidades latinas el 87% de las familias tiene una biblia, sin embargo es lamentable, según este estudio, que solo el 8% interactúa con ella. Y  más allá de esto, el estudio reveló también que de aquellos que la leen, menos de la mitad emplea tiempo pensando en cómo aplicarla a sus vidas. Es decir ¿Cómo hacer de estas lecturas algo realmente práctico para mí? ¿Cómo me sirve interactuar con las Sagradas Escrituras para ser una mejor persona? o ¿De qué manera es útil para mí enfrentarme a las dificultades y desafíos de mi diario vivir?

Según esta investigación el único momento en que el cristiano promedio latino lee la Biblia es una vez a la semana cuando se encuentra en la iglesia.

En Atlanta, Georgia también se adelantaron otras investigaciones que arrojaron sorprendentes resultados, uno de ellos fue el siguiente: Que la diferencia en comportamiento entre las personas que van a la Iglesia pero no leen la Biblia y las personas que nunca van a la iglesia es “NINGUNA” es decir que si solamente van a la iglesia, pero no leen la Biblia, su comportamiento y pensamiento es IGUAL a la de cualquier persona que NUNCA va a la iglesia.

Estos resultados dejan en evidencia que lo que verdaderamente transforma a una persona es la “Interacción bíblica” y no que simplemente asista o sea miembro de una iglesia.

Fuentes de influencia entre los niños y jóvenes hispanos

Se descubrió algo que también es digno de considerar al pensar que estamos hablando de “Dejar huellas en las siguientes generaciones” y son las fuentes de influencia entre nuestros niños y jóvenes. Veamos:

  • Familia: 66%
  • Amigos: 62%
  • Internet y redes sociales: 48%
  • Maestros: 43%
  • Pandillas: 41%
  • Medios de comunicación: 38%
  • Iglesia: 35%
  • Biblia: 20%

Concluyendo con esta serie de 3 lecturas, podríamos decir que son grandes los desafíos que debemos enfrentar si realmente queremos ser instrumentos de Dios para “Dejar huellas para las siguientes generaciones.” Pidamos a Dios sabiduría, estrategias y hagamos nuestro el consejo del Apóstol Pablo cuando hablaba en Romanos 12 de la transformación del entendimiento, es decir que en este contexto debemos ser adaptables en nuestra manera de pensar y de accionar en nuestras estrategias para ser realmente efectivos. Sin duda ha de ser el lugar por donde debemos comenzar para cumplir esta noble tarea en favor de las nuevas generaciones que están esperando por nosotros. Bendiciones.

Dejar una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.