LA CIUDAD: EL CAMPO MISIONERO MÁS DESAFIANTE DEL MUNDO

1024 576 Caleb Peña Cruz
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Por Rob Hoskins

La creciente tendencia hacia la urbanización es un fenómeno global. De acuerdo al Population Reference Bureau, en 1900 solo el 14% de la población mundial vivía en áreas urbanas. Para 1950, este número creció hasta el 30%. En el 2011, alcanzamos el punto de inflexión cuando el mundo se convirtió en un 51% urbano. ¡Para 2050, se estima que la población urbana del mundo será cerca del 70%1!

La realidad de la urbanización ha generado grandes implicaciones misionales. Todo un campo de misión urbana ha comenzado a desarrollarse en torno al nuevo grito de que «la mayor necesidad de nuestros días es que el evangelio avive primero nuestros corazones y luego nuestras ciudades».

«La civilización está experimentando una especie de proceso de atomización, en el cual el individuo se libera cada vez más de su entorno natural en la familia y vecindario y se convierte en una unidad reemplazable en la máquina social». Lesslie Newbigin

Estamos comenzando a ver el impacto que la urbanización está teniendo en toda la humanidad. Específicamente, la urbanización en concierto con la globalización ha llevado una diversidad religiosa y cultural sin precedentes a nuestras ciudades2.

A medida que las personas con culturas, creencias y religiones muy diversas viven cada vez más cerca, la tolerancia y el secularismo público están ganando rápidamente como normas sociales.

Hoy, la Iglesia en la ciudad debe entrar en un medio socio-cultural que ha sido creado como resultado de la urbanización, la globalización y el pluralismo.

Estos retos peculiares ofrecen oportunidades sin precedente para la Iglesia. En medio del caos cultural, la necesidad de un testimonio unificado del evangelio se hace mucho más imprescindible.

“Si la iglesia es parte del evangelio, entonces ésta sigue ese auténtico testimonio que solo puede ser testimonio ecuménico” (Vinoth Ramachandra, la recuperación de la misión: más allá del paradigma pluralista)

Ahora que conocemos sobre estos cambios, la Iglesia necesita forjar un nuevo ecumenismo acerca de una misiología del siglo 21 que trascienda identidades geográficas, confesionales y denominaciones.

Irónicamente, si empleamos este razonamiento, estamos aceptando que la necesidad de autenticidad en un mundo globalizado requiere un compromiso profundo a la localización. La cualidad local única de las ciudades requiere una respuesta misional única a los contextos citadinos particulares.

1 United Nations News, “Around 2.5 Billion More People Will Be Living in Cities by 2050, Projects New UN Report,” https://news.un.org/en/story/2018/05/1009852, accessed January 14, 2019. 
2 Josh Dennis, Christ + City: Why the Greatest Need of the City is the Greatest News of All (Wheaton, IL: Crossway, 2013), 98.

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